lunes, 4 de abril de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
Comparecencia ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón - 15 de febrero de 2011
Acudimos una vez más a comparecer ante esta Comisión, como venimos haciendo año tras año para presentar, en este caso, el informe de cooperación descentralizada al desarrollo en la Comunidad Autónoma de Aragón, para tratar de reiterar a nuestros representantes públicos que cada vez estamos más lejos del cumplimiento de los objetivos del milenio, siendo el Gobierno de Aragón, una de las administraciones que menos han contribuido a su cumplimiento en nuestro país.
En el informe que analiza los datos 2009 se puede comprobar que se sigue manteniendo la precariedad de la aportación a Cooperación al Desarrollo con respecto al presupuesto total del Gobierno de Aragón.
Cuando hemos instado año tras año a suscribir un pacto contra la pobreza con los partidos aragoneses, nos hemos puesto a su disposición, una vez tras otra para trabajarlo, y no se ha tenido a bien hacerlo porque, en nuestra opinión, no se le ha dado la importancia que merece la contribución a la erradicación de la pobreza, no es de extrañar que los datos sigan siendo los mismos, o muy parecidos. Este informe, en el caso del Gobierno de Aragón, indica que esta administración dedica el 0,17% de sus presupuestos a Cooperación al Desarrollo.
En anteriores informes, ya habíamos denunciado a priori cualquier intento de limitar las contribuciones para Cooperación al Desarrollo con motivo de la actual coyuntura socio económica, precisamente porque quién más sufren las crisis son los que menos tienen, sabiendo que en los años de bonanza, nuestra administración autonómica nunca entró al debate de la calendarización hacia el 0,7 por más que lo repetimos una y otra vez.
Ahora que nuestros presupuestos se resienten, y después de prometer nuestros políticos que la crisis no afectaría a los más pobres, en el sentido de que no iban a disminuir los presupuestos con relación a la protección social de los colectivos vulnerables ni la Ayuda Oficial al Desarrollo, nos encontramos con que por ejemplo la atención a los inmigrantes se reduce en un 50%, nos encontramos también con una reducción por parte del Gobierno Central de más de 1000 millones de euros para Ayuda Oficial al Desarrollo, nos encontramos con que en Cooperación Descentralizada, Comunidades Autónomas como Murcia han reducido sus aportaciones para AOD en un 59%, existiendo asimismo una reducción en Comunidad Valenciana y Baleares del 35% y planteando Ayuntamientos como el de Madrid la anulación de las convocatorias para proyectos de Cooperación al Desarrollo, aludiendo ahora a que esta cuestión debería ser una responsabilidad autonómica y de la administración central¿ Esto no es donar cuando nos sobra?
Centrándonos en Aragón, debemos decir que las organizaciones que integran nuestra Federación son Organizaciones Sociales formadas por personas que comparten una serie de valores y que ejercen ciudadanía exigiendo un mundo más justo. Nuestro objetivo final es contribuir a que las personas tengan las mismas oportunidades en cualquier lugar del mundo y eso solo se puede conseguir si se modifican las actuales relaciones internacionales, extremadamente injustas y que hacen que ganen unos pocos y pierda la inmensa mayoría.
Además de trabajar en Cooperación al Desarrollo, también le recordamos, a la sociedad en general y a los políticos en particular, que existen causas concretas que generan la pobreza y que hay responsables que la mantienen y la consienten. Recordamos también la injusticia de esta realidad y que podemos cambiarla. No debemos aceptarla bajo ningún concepto porque hablamos de seres humanos, de personas...,
... De personas que pasan hambre (más de 1020 millones en 2010),
... De niños que mueren (Cada día 30.000 niños menores de 5 años mueren de enfermedades evitables),
... y de Desigualdad (El 20 % de la población mundial posee el 90 % de las riquezas, mientras que el 20% más pobre tan solo tiene el 1,1%.
Para tratar de modificar esta situación, entre otras cosas trabajamos en INCIDENCIA POLITICA, lo que en ARAGÓN nos lleva a hacer un seguimiento de cómo afrontan su responsabilidad las diferentes administraciones públicas aragonesas mediante el informe de cooperación descentralizada que presentamos anualmente, con el horizonte y la esperanza de que nuestros representantes políticos cumplan con lo que decidieron en la cumbre del milenio: La aportación del 0,7% de la Renta Nacional Bruta en el caso de los Estados, y la aportación del 0,7% de los presupuestos de nuestras administraciones, en el caso de la Cooperación Descentralizada.
En la Ley 10/2000 relativa a la Cooperación al Desarrollo Aragonesa se establece como objetivo avanzar "hacia la deseable meta de destinar en un futuro a cooperación para el desarrollo el 0,7% de los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Aragón".
Sin embargo, en lo que podemos catalogar como años de bonanza, cuando el PIB Aragonés subía por encima del PIB de muchos países europeos, nuestro Gobierno Autonómico se mantuvo en niveles inaceptables aportando en una horquilla que va desde el 0,13% en 2004 al 0,17% en 2009, lo que la deja permanentemente en el furgón de cola de las Comunidades Autónomas de este país y no ha aceptado nunca un sistema de calendarización de la aportación hacia el 0,7% en 2015, fecha tope para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Reiteramos que aun habiendo solicitado por activa y por pasiva dicha calendarización, incluso compareciendo varias veces ante esta Comisión, proponiendo a los partidos la firma de un pacto contra la pobreza a nivel autonómico y poniéndonos a su disposición para trabajar en dicha dirección, no hemos recibido nunca una respuesta por su parte.
Con el escenario antes descrito, llegamos a la elaboración del Plan Director de la Cooperación Aragonesa 2008-2011,instándonos a participar en un proceso participativo para su elaboración. Tampoco con el nuevo Plan se llegó a concretar el tema de la calendarización hacia el 0,7%, no llegamos a arrancar otro compromiso del Gobierno de Aragón que no fuera un incremento del 20%, año a año, sobre la cantidad neta aportada en el año anterior y manteniendo la "buena intención" de " realizar el esfuerzo necesario para alcanzar la cifra del 0,3% en el 2012."
Participamos muy activamente en el supuesto “proceso participativo" de elaboración del Plan 2008-2011, siempre indicando que nuestra petición era la de calendarizar hacia el 0,7% en base al presupuesto total y tratando de eliminar la política de incrementos sobre la cantidad del año anterior (porque no garantiza que finalmente se llegue al escenario deseado, ya que no se sabe como va a evolucionar el presupuesto total del Gobierno de Aragón) No obstante, el Gobierno de Aragón mantuvo su postura y desde la FAS, en aras de avanzar en la medida de lo posible, y, catalogándolo como "compromiso de mínimos", informamos positivamente dicho Plan en el Consejo de Cooperación.
Concretamente,en el apartado "Marco Presupuestario Indicativo" del Plan Director de la Cooperación Aragonesa 2008-2011, se hace referencia al preámbulo de la Ley antes nombrado y se indica que " se prevé lograr que al evaluar este Plan Director 2008-2011, dentro de 4 años, el presupuesto de ese ejercicio suponga un 0,3% del presupuesto total del Gobierno de Aragón. Para ello:
- Los presupuestos del 2009,2010 y 2011 contemplarán una subida de al menos un 20% sobre el año anterior en AOD. En 2012 se hará el esfuerzo necesario para lograr alcanzar la cifra del 0,3%.
Como decíamos anteriormente, cuando se comenzaba a atisbar la crisis económica, advertimos de que no íbamos a admitir ningún intento político de limitar la AOD, ya limitadísima en nuestra tierra, con motivo de la actual coyuntura socioeconómica. Sin embargo, en los presupuestos del 2010, ya se paralizó el incremento del 20% previsto en el Plan Director, congelando la aportación del Gobierno de Aragón
En este momento, lo que se plantea, no es solo una paralización del incremento previsto, sino un descenso del 26,30% sobre lo aportado en 2010, debemos decir que es "la gota que colma el vaso". Nos parece inaceptable desde todos los puntos de vista. Más aún, cuando por pura lógica y por responsabilidad política , en un contexto de crisis, se debe apoyar a los más débiles. Lejos de ello, nuestro Gobierno Autonómico, los está castigando. Está castigando justo a los que menos culpa tienen de esta situación, manteniendo privilegios para partidas como la de Alta dirección, que en un presupuesto "restrictivo", solo es rebajada en un 0,20%. Lo que supone una rebaja, en neto, de 66.000 euros de los 33 millones de euros que tenían habilitados para el 2010.
La partida "Fondo de Solidaridad" que es la dedicada a Ayuda Oficial al Desarrollo se ve disminuida en un 26,30%, lo que supone, en neto, una disminución de casi 3 millones de euros, de los 11.344.000 que figuran en el presupuesto 2010.
En la presentación de estos presupuestos, se permitían el lujo de hacer referencia una y otra vez a que estamos en crisis y a que presentaban un presupuesto restrictivo, a lo que nosotros añadiríamos: ¿restrictivo?... según para quien. Por lo visto, las restricciones son para los de siempre, para los débiles, para los que, si hay alguna culpa a repartir ante la situación creada, que las hay, jamás tuvieron ninguna, porque ya estaban en una situación de indefensión absoluta antes de la crisis, y ahora, con este tipo de actuaciones, todavía más.
El resultado de la paralización en los presupuestos 2010 y de la disminución de casi un 30% en el 2011 es que estamos a niveles más bajos que cuando comenzamos el Plan Director en el 2008. Si en el 2008 se dedicaban 9.131.000 euros, en el 2011 se van a dedicar 8.360.000, todo ello en aras de la austeridad y de la contención del déficit público. Al final, debemos decir que esto es un asunto de prioridades y de voluntad política porque la sociedad en general y nosotros en particular, nos preguntamos ¿Cuanto le cuestan al Gobierno de Aragón campañas institucionales como la que ahora está ejecutándose anunciando por ejemplo la mejora de 2.400 kilómetros de carreteras? Si siempre hemos estado en contra de ese tipo de campañas, porque no hacen sino anunciar lo que es la obligación de las administraciones, en este momento, cuando se pide el esfuerzo de los ciudadanos, y cuando se nos ha vendido que se reduce la partida para solidaridad internacional hasta límites insospechados, en aras de la austeridad, todavía más.¿ Qué significan 3 millones de euros en un presupuesto de más de 5000? ¿ Que significarían en los países del sur?
Es la última vez que comparezco ante esta comisión porque mi periodo como Presidente de la FAS ha expirado. Espero, confío y deseo que las palabras que pronuncie aquí, año tras año, nuestro nuevo representante, tengan algún efecto positivo, lejos del efecto que han ido teniendo las mías.
En el informe que analiza los datos 2009 se puede comprobar que se sigue manteniendo la precariedad de la aportación a Cooperación al Desarrollo con respecto al presupuesto total del Gobierno de Aragón.
Cuando hemos instado año tras año a suscribir un pacto contra la pobreza con los partidos aragoneses, nos hemos puesto a su disposición, una vez tras otra para trabajarlo, y no se ha tenido a bien hacerlo porque, en nuestra opinión, no se le ha dado la importancia que merece la contribución a la erradicación de la pobreza, no es de extrañar que los datos sigan siendo los mismos, o muy parecidos. Este informe, en el caso del Gobierno de Aragón, indica que esta administración dedica el 0,17% de sus presupuestos a Cooperación al Desarrollo.
En anteriores informes, ya habíamos denunciado a priori cualquier intento de limitar las contribuciones para Cooperación al Desarrollo con motivo de la actual coyuntura socio económica, precisamente porque quién más sufren las crisis son los que menos tienen, sabiendo que en los años de bonanza, nuestra administración autonómica nunca entró al debate de la calendarización hacia el 0,7 por más que lo repetimos una y otra vez.
Ahora que nuestros presupuestos se resienten, y después de prometer nuestros políticos que la crisis no afectaría a los más pobres, en el sentido de que no iban a disminuir los presupuestos con relación a la protección social de los colectivos vulnerables ni la Ayuda Oficial al Desarrollo, nos encontramos con que por ejemplo la atención a los inmigrantes se reduce en un 50%, nos encontramos también con una reducción por parte del Gobierno Central de más de 1000 millones de euros para Ayuda Oficial al Desarrollo, nos encontramos con que en Cooperación Descentralizada, Comunidades Autónomas como Murcia han reducido sus aportaciones para AOD en un 59%, existiendo asimismo una reducción en Comunidad Valenciana y Baleares del 35% y planteando Ayuntamientos como el de Madrid la anulación de las convocatorias para proyectos de Cooperación al Desarrollo, aludiendo ahora a que esta cuestión debería ser una responsabilidad autonómica y de la administración central¿ Esto no es donar cuando nos sobra?
Centrándonos en Aragón, debemos decir que las organizaciones que integran nuestra Federación son Organizaciones Sociales formadas por personas que comparten una serie de valores y que ejercen ciudadanía exigiendo un mundo más justo. Nuestro objetivo final es contribuir a que las personas tengan las mismas oportunidades en cualquier lugar del mundo y eso solo se puede conseguir si se modifican las actuales relaciones internacionales, extremadamente injustas y que hacen que ganen unos pocos y pierda la inmensa mayoría.
Además de trabajar en Cooperación al Desarrollo, también le recordamos, a la sociedad en general y a los políticos en particular, que existen causas concretas que generan la pobreza y que hay responsables que la mantienen y la consienten. Recordamos también la injusticia de esta realidad y que podemos cambiarla. No debemos aceptarla bajo ningún concepto porque hablamos de seres humanos, de personas...,
... De personas que pasan hambre (más de 1020 millones en 2010),
... De niños que mueren (Cada día 30.000 niños menores de 5 años mueren de enfermedades evitables),
... y de Desigualdad (El 20 % de la población mundial posee el 90 % de las riquezas, mientras que el 20% más pobre tan solo tiene el 1,1%.
Para tratar de modificar esta situación, entre otras cosas trabajamos en INCIDENCIA POLITICA, lo que en ARAGÓN nos lleva a hacer un seguimiento de cómo afrontan su responsabilidad las diferentes administraciones públicas aragonesas mediante el informe de cooperación descentralizada que presentamos anualmente, con el horizonte y la esperanza de que nuestros representantes políticos cumplan con lo que decidieron en la cumbre del milenio: La aportación del 0,7% de la Renta Nacional Bruta en el caso de los Estados, y la aportación del 0,7% de los presupuestos de nuestras administraciones, en el caso de la Cooperación Descentralizada.
En la Ley 10/2000 relativa a la Cooperación al Desarrollo Aragonesa se establece como objetivo avanzar "hacia la deseable meta de destinar en un futuro a cooperación para el desarrollo el 0,7% de los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Aragón".
Sin embargo, en lo que podemos catalogar como años de bonanza, cuando el PIB Aragonés subía por encima del PIB de muchos países europeos, nuestro Gobierno Autonómico se mantuvo en niveles inaceptables aportando en una horquilla que va desde el 0,13% en 2004 al 0,17% en 2009, lo que la deja permanentemente en el furgón de cola de las Comunidades Autónomas de este país y no ha aceptado nunca un sistema de calendarización de la aportación hacia el 0,7% en 2015, fecha tope para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Reiteramos que aun habiendo solicitado por activa y por pasiva dicha calendarización, incluso compareciendo varias veces ante esta Comisión, proponiendo a los partidos la firma de un pacto contra la pobreza a nivel autonómico y poniéndonos a su disposición para trabajar en dicha dirección, no hemos recibido nunca una respuesta por su parte.
Con el escenario antes descrito, llegamos a la elaboración del Plan Director de la Cooperación Aragonesa 2008-2011,instándonos a participar en un proceso participativo para su elaboración. Tampoco con el nuevo Plan se llegó a concretar el tema de la calendarización hacia el 0,7%, no llegamos a arrancar otro compromiso del Gobierno de Aragón que no fuera un incremento del 20%, año a año, sobre la cantidad neta aportada en el año anterior y manteniendo la "buena intención" de " realizar el esfuerzo necesario para alcanzar la cifra del 0,3% en el 2012."
Participamos muy activamente en el supuesto “proceso participativo" de elaboración del Plan 2008-2011, siempre indicando que nuestra petición era la de calendarizar hacia el 0,7% en base al presupuesto total y tratando de eliminar la política de incrementos sobre la cantidad del año anterior (porque no garantiza que finalmente se llegue al escenario deseado, ya que no se sabe como va a evolucionar el presupuesto total del Gobierno de Aragón) No obstante, el Gobierno de Aragón mantuvo su postura y desde la FAS, en aras de avanzar en la medida de lo posible, y, catalogándolo como "compromiso de mínimos", informamos positivamente dicho Plan en el Consejo de Cooperación.
Concretamente,en el apartado "Marco Presupuestario Indicativo" del Plan Director de la Cooperación Aragonesa 2008-2011, se hace referencia al preámbulo de la Ley antes nombrado y se indica que " se prevé lograr que al evaluar este Plan Director 2008-2011, dentro de 4 años, el presupuesto de ese ejercicio suponga un 0,3% del presupuesto total del Gobierno de Aragón. Para ello:
- Los presupuestos del 2009,2010 y 2011 contemplarán una subida de al menos un 20% sobre el año anterior en AOD. En 2012 se hará el esfuerzo necesario para lograr alcanzar la cifra del 0,3%.
Como decíamos anteriormente, cuando se comenzaba a atisbar la crisis económica, advertimos de que no íbamos a admitir ningún intento político de limitar la AOD, ya limitadísima en nuestra tierra, con motivo de la actual coyuntura socioeconómica. Sin embargo, en los presupuestos del 2010, ya se paralizó el incremento del 20% previsto en el Plan Director, congelando la aportación del Gobierno de Aragón
En este momento, lo que se plantea, no es solo una paralización del incremento previsto, sino un descenso del 26,30% sobre lo aportado en 2010, debemos decir que es "la gota que colma el vaso". Nos parece inaceptable desde todos los puntos de vista. Más aún, cuando por pura lógica y por responsabilidad política , en un contexto de crisis, se debe apoyar a los más débiles. Lejos de ello, nuestro Gobierno Autonómico, los está castigando. Está castigando justo a los que menos culpa tienen de esta situación, manteniendo privilegios para partidas como la de Alta dirección, que en un presupuesto "restrictivo", solo es rebajada en un 0,20%. Lo que supone una rebaja, en neto, de 66.000 euros de los 33 millones de euros que tenían habilitados para el 2010.
La partida "Fondo de Solidaridad" que es la dedicada a Ayuda Oficial al Desarrollo se ve disminuida en un 26,30%, lo que supone, en neto, una disminución de casi 3 millones de euros, de los 11.344.000 que figuran en el presupuesto 2010.
En la presentación de estos presupuestos, se permitían el lujo de hacer referencia una y otra vez a que estamos en crisis y a que presentaban un presupuesto restrictivo, a lo que nosotros añadiríamos: ¿restrictivo?... según para quien. Por lo visto, las restricciones son para los de siempre, para los débiles, para los que, si hay alguna culpa a repartir ante la situación creada, que las hay, jamás tuvieron ninguna, porque ya estaban en una situación de indefensión absoluta antes de la crisis, y ahora, con este tipo de actuaciones, todavía más.
El resultado de la paralización en los presupuestos 2010 y de la disminución de casi un 30% en el 2011 es que estamos a niveles más bajos que cuando comenzamos el Plan Director en el 2008. Si en el 2008 se dedicaban 9.131.000 euros, en el 2011 se van a dedicar 8.360.000, todo ello en aras de la austeridad y de la contención del déficit público. Al final, debemos decir que esto es un asunto de prioridades y de voluntad política porque la sociedad en general y nosotros en particular, nos preguntamos ¿Cuanto le cuestan al Gobierno de Aragón campañas institucionales como la que ahora está ejecutándose anunciando por ejemplo la mejora de 2.400 kilómetros de carreteras? Si siempre hemos estado en contra de ese tipo de campañas, porque no hacen sino anunciar lo que es la obligación de las administraciones, en este momento, cuando se pide el esfuerzo de los ciudadanos, y cuando se nos ha vendido que se reduce la partida para solidaridad internacional hasta límites insospechados, en aras de la austeridad, todavía más.¿ Qué significan 3 millones de euros en un presupuesto de más de 5000? ¿ Que significarían en los países del sur?
Es la última vez que comparezco ante esta comisión porque mi periodo como Presidente de la FAS ha expirado. Espero, confío y deseo que las palabras que pronuncie aquí, año tras año, nuestro nuevo representante, tengan algún efecto positivo, lejos del efecto que han ido teniendo las mías.
martes, 4 de enero de 2011
Consecuencias de la crisis económica sobre los servicios de atención a la pobreza. J.López Jiménez, Cáritas Española
La tasa de pobreza en España disminuyó de forma notable entre 1973 y 1990 pero ese descenso se truncó en la década de los 90. En la época de bonanza económica (1994-2007) la pobreza se mantuvo elevada y estable, con un 20% de los hogares por debajo de ese umbral. (2)
Por otro lado, el sistema de protección social en España gira fundamentalmente en torno al empleo y a la cotización. Cuando el trabajo es escaso, el sistema se tambalea, lo que, unido al débil y desigual desarrollo de otros ámbitos de la protección social (servicios sociales, garantía de rentas, servicios y prestaciones para vivienda, etc.), muestra la precariedad de la protección social en España. La crisis desatada en 2007 evidencia la insuficiencia del sistema de protección social y la necesidad de nuevos mecanismos para hacer frente a la precariedad. Ya antes de la crisis el sistema de atención a la pobreza mostraba graves deficiencias:
• Escasamente articulado con otros ámbitos de la política social como empleo, vivienda, salud, educación o garantía de rentas.
• Pluralidad, desigualdad y discrecionalidad territorial (Comunidades Autónomas). (3)
• Variable en su exigua relación con otros actores (ONG y privados).
• Vertebrado por sectores/áreas de actuación (colectivos) o necesidades. ¿Desde que “programa” se atiende, por ejemplo, a una mujer inmigrante sin empleo?
• Son servicios sociales orientados al “bienestar social”, con carteras de servicios y prestaciones destinados a una población “integrada”, no a la lucha contra la pobreza y la exclusión.
• Sin garantías mínimas universales.
• Servicios escasos en recursos económicos y humanos.
• Con información cuantitativa imprecisa, incompleta y no actualizada.
En estas condiciones de debilidad del sistema español de protección social se produce la crisis económica con su resultado de elevado incremento del desempleo y de la pobreza. Según la encuesta realizada por Cáritas y la Fundación FOESSA en 2009, que entrevista a los mismos hogares visitados en una encuesta anterior, de 2007, el 36,1% de la población ha “empeorado” su situación. Esto no significa que todos estos hogares hayan pasado de una situación de integración a otra de exclusión severa, de hecho, la mayor parte de los hogares que han experimentado este empeoramiento lo ha hecho de forma moderada, pero sí podemos constatar un proceso en el que se ha incrementado la vulnerabilidad, es decir, la situación de fragilidad o riesgo para muchos hogares de nuestro país.
Si observamos quiénes se han visto especialmente afectado por la crisis, debemos destacar, en primer lugar, el perfil femenino de la exclusión social. Además, la crisis ha incidido significativamente en los hogares más jóvenes, en aquellos con una estructura más compleja y en los hogares monoparentales. Por último, hay que destacar la importancia de la variable territorial y el tipo de barrio a la hora de explicar el impacto de la crisis. Menos afectados se han visto los hogares encabezados por personas mayores de 65 años que, aun estando en una situación de vulnerabilidad en épocas previas a la crisis, no han experimentado un empeoramiento considerable en estos dos años.
La Encuesta anual de Condiciones de Vida del INE ha dado a conocer los datos definitivos de la ECV 2009 y los provisionales de la ECV 2010: (4) la población situada por debajo del umbral de pobreza ha pasado del 19,5% al 20,8% –más de un punto en un año–. Además, dado que los ingresos medios anuales han descendido en un 2,9%, en términos absolutos, las personas situadas bajo el umbral de pobreza son ahora relativamente más pobres que antes.
Este aumento es especialmente intenso en la población en edad laboral de 16 a 64 años (del 17,2% en 2009 al 19,1% en 2010), debido al impacto de la precariedad en el empleo creado en los últimos años –donde han predominado los bajos salarios y la temporalidad– y al elevado desempleo producido con la crisis. En comparación con la crisis anterior, la iniciada en 1993, en esta ocasión el paro ha afectado más a los principales sostenedores económicos de los hogares, según datos de la EPA (5) –con las consecuencias que ello supone en los miembros dependientes en esos hogares–. Esta incidencia puede explicar el aumento de la pobreza infantil (menores de 16 años), que pasa de un 23,3% en la ECV 2009 a un 24,5% en la ECV 2010. Ya antes de la crisis se venía señalando la vulnerabilidad de los hogares con menores, en especial los hogares monoparentales (encabezados por mujeres) y las familias numerosas.
Por último, hay que señalar que, a pesar de que la tasa de pobreza de los mayores de 65 años es aún la más alta de los principales grupos de edad, ha disminuido de forma significativa en los últimos cuatro años (del 28,2% en 2007 al 24,6% en 2010). Los mayores, gracias a las pensiones –su principal fuente de ingresos–, han mejorado relativamente su situación en los últimos años a pesar de la crisis.
Perfiles y necesidades de las personas atendidas en Cáritas
Cáritas es una organización significativa en España en la atención a las situaciones de pobreza y exclusión social, una labor desarrollada durante más de 60 años y que cuenta con una gran red de más de 5.000 lugares de acogida con base en las parroquias de la Iglesia católica. De la organización forman parte más de 60.000 voluntarios y 4.700 agentes remunerados, con una inversión de recursos económicos en el 2009 que ronda los 230 millones de euros, siendo su principal fuente de financiación las aportaciones privadas (aportaciones finalistas de particulares), con un 62,2%. Se trata de aportaciones dirigidas a ayudar a una persona o familia en particular que se solicitan y canalizan a través de Cáritas. El resto de los ingresos, un 37,8%, proceden de la financiación pública.
En el programa de Acogida y Asistencia, primera puerta de entrada de muchas personas cuando solicitan ayuda a la institución, se invirtieron 31,3 millones de euros en 2009. Todo esto convierte a Cáritas en una de las principales organizaciones privadas de transferencia de recursos hacia los más necesitados.
Según los resultados del V Informe (6) del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas, que ofrece información sobre el impacto de la crisis en sus servicios, entre 2007 y 2009 se ha duplicado el número de personas y la demanda de ayuda en Cáritas. Los Servicios de Acogida y de Asistencia (7) han pasado de 370.251 a 788.811 personas atendidas en 24 meses, según la Memoria anual.
Figura 1. Destinatarios de Cáritas en Acogida y Asistencia
El análisis del perfil de las personas atendidas desde Cáritas en estos tiempos de crisis muestra que:
• Muchas de las demandas proceden de personas que acuden por primera vez a Cáritas. Son personas que han pasado de la vulnerabilidad a la pobreza, o de situaciones de estabilidad a la vulnerabilidad. Están afectadas principalmente por el paro de larga duración, el elevado nivel de endeudamiento y la falta de protección social. Muchas de estas personas acuden con vergüenza a demandar ayuda a Cáritas. Estos “nuevos pobres” representan alrededor del 40 % de los atendidos.
• Es también muy frecuente el caso de las personas que ya anteriormente habían sido atendidas y habían logrado una situación normalizada en el pasado pero a las que la crisis económica ha vuelto a colocar en situación de necesidad.
En los dos últimos años, estos son los perfiles más frecuentes entre los que acuden a Cáritas en busca de ayuda:
(1) parados recientes con baja cualificación en los sectores de la construcción, hostelería y, en menor medida, industria y servicios;
(2) jóvenes parados en busca del primer empleo;
(3) autónomos sin protección social;
(4) parados de 45 y más años;
(5) familias jóvenes con hijos menores;
(6) mujeres solas con responsabilidades familiares;
(7) familias inmigrantes que no pueden renovar las autorizaciones de residencia y trabajo y pasan a situación de irregularidad administrativa; y (7) inmigrantes en situación irregular.
Figura 2. Cáritas: necesidades más demandadas en 2009
Las necesidades básicas más demandadas son, por este orden de prioridad, las relativas a alimentación, vivienda y empleo.
Casi todos los servicios locales de Cáritas coinciden en señalar que en esta crisis, a diferencia de otras, se da una perversa combinación de tres elementos de precarización y empobrecimiento:
• Falta de liquidez en las familias por exceso de endeudamiento.
• Paro prolongado y fin de prestaciones por desempleo.
• Insuficiencia de los servicios y prestaciones públicas (retrasos en la tramitación y cobro de Rentas Básicas o baja cobertura de necesidades básicas y urgentes).
Para afrontar esta situación, Cáritas ha duplicado su acción en dos años (de 2007 a 2009). Los incrementos más intensos se han producido en las ayudas económicas para vivienda, seguidas de alimentación y de gastos sanitarios.
Figura 3. Distribución del gasto en ayudas económicas, 2009
Las ayudas a la vivienda se dirigen especialmente a impagos de hipotecas y deudas de alquileres que ocasionan embargos o desahucios y al pago de recibos de suministros básicos (luz, agua y gas). La crisis provoca casos frecuentes de hacinamiento severo, frecuentes cambios de domicilio, aumento de personas en condiciones de infravivienda o de irregularidad residencial o el retorno a los hogares paternos.
Se reciben también numerosas demandas de ayuda para acceder al empleo (demandas de información, orientación y formación), de manera que los servicios de orientación y formación laboral de Cáritas están saturados. Por parte de los inmigrantes se reciben numerosas peticiones de ayuda de asesoramiento para la renovación de las autorizaciones de residencia y trabajo, y en materia de arraigo, trabajo y vivienda. Es también notable la demanda de apoyo psicológico como resultado del aumento de los problemas de salud mental (depresiones, deterioro de relaciones familiares, ansiedad, sensación de fracaso, pérdida de autoestima, tristeza, etc.), e incluso de dolencias físicas causadas por la somatización.
Por último, aumenta la demanda en la gestión de prestaciones económicas públicas por desempleo, rentas activas de inserción y salarios sociales, de tal forma que Cáritas en muchos casos adelanta estas cuantías mientras se cumple el plazo de tramitación hasta el cobro efectivo de las mismas.
Para hacer frente a este aumento del 100% de la demanda hacia Cáritas, la organización ha tenido que realizar un gran esfuerzo de reorientación de sus servicios. Los recursos propios de Cáritas –para todos los programas– sólo han aumentado en un 18,2%, mientras que la inversión en acogida y asistencia ha crecido en este período un 53,3%, pasando de 20,4 millones a 31,3 millones de euros. En este período, Cáritas ha reforzado su red básica de asistencia a través de las parroquias y ha mejorado su coordinación con otras entidades públicas y privadas.
En el V informe del Observatorio de Cáritas se constata que la mayor parte de las personas que solicitan ayuda a Cáritas acuden también a los servicios sociales municipales, pero la atención de las necesidades básicas en esos servicios municipales es muy desigual y bastante baja. Además, las cuantías económicas prestadas son insuficientes y poco eficaces en casos de urgencia, los recursos humanos en estos servicios son escasos, su concepto de “necesidad básica” es estrecho y no incluye a menudo la alimentación, suministros, enseres, gastos sanitarios y de medicamentos, etc., y se trata de ayudas muy limitadas en el tiempo, con requisitos de acceso rígidos y excluyentes y tramitación demasiado lenta. Por último, la carencia de personal en estos servicios les impide realizar un seguimiento de las personas y familias atendidas. En particular, los servicios sociales municipales no están dando respuesta suficiente a las necesidades de vivienda (suministros, desahucios, alquiler), alimentación y salud (gastos sanitarios y de medicamentos en enfermedades crónicas y/o graves).
Hay grupos de personas que sistemáticamente se ven excluidas de la ayuda de los servicios sociales municipales, como los que no están empadronados o lo están en plazo inferior al establecido para recibir ayuda, los inmigrantes en situación irregular, las personas sin hogar o aquellas con problemas crónicos (enfermedad mental, drogodependencias u otros problemas graves de salud). En gran medida los servicios sociales públicos derivan hacia Cáritas la atención a personas a las que no pueden atender. Así, como media, alrededor de la mitad de las personas acogidas en Cáritas vienen derivadas desde los servicios sociales. Uno de los elementos relevantes de este fenómeno es que mayoritariamente la derivación es de carácter informal, mediante recomendación verbal al solicitante.
Si comparamos los tiempos de acogida y de respuesta en los servicios sociales y en Cáritas encontramos diferencias significativas en las que se constata la lentitud en el trabajo de acogida y de respuesta efectiva por parte de los servicios sociales públicos. El tiempo para concertar una primera cita o entrevista inicial en los servicios sociales es de 26 días como media, plazo que se reduce a cinco días en Cáritas. El tiempo medio que transcurre entre la primera cita y la respuesta efectiva es de casi tres meses en los servicios sociales públicos (82 días) frente a nueve días en Cáritas.
Los retrasos en los servicios sociales públicos dependen del tipo de ayuda solicitada, pero es en las prestaciones económicas donde la respuesta de los servicios sociales es especialmente lenta y donde se percibe la exigua adaptación del funcionamiento y los criterios de actuación de los servicios sociales a los nuevos perfiles de pobreza que ofrece la crisis, lo que lleva a más repuestas de información que de resolución y el empeoramiento de la situación de las personas necesitadas de ayuda. Como ya se ha dicho, numerosas veces Cáritas adelanta el dinero a los beneficiarios de ayudas económicas de los servicios sociales públicos para intentar reducir el impacto de la espera hasta que la ayuda es efectivamente recibida.
La renta mínima se considera un derecho que permite a los ciudadanos contar con un recurso económico básico para el sostenimiento de familias enteras, pero el tiempo que trascurre entre la solicitud y el cobro efectivo de una renta mínima era de 122 días como media en el 2009. Además, este lapso ha aumentado durante este período de crisis, ya que era de 98 días en 2008.
Conclusión:
Los servicios y prestaciones públicas de atención a la pobreza y la exclusión social se han visto desbordados por el aumento de éstas a consecuencia de la crisis económica iniciada en el año 2007 y han derivado hacia los servicios de las asociaciones y el voluntariado, especialmente hacia Cáritas, gran parte de la demanda extra que les ha llegado. La crisis ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la capacidad de los servicios sociales públicos, especialmente los de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, para dar una respuesta más rápida y flexible a las nuevas necesidades.
(2) L. Ayala (2010), “La pobreza en España: Tendencias y factores de cambio”, Revista del Tercer Sector, nº 15. Los datos de la evolución se basan en el Panel de Hogares de la Unión Europea, y las encuestas anuales de Presupuestos Familiares y de Condiciones del Vida del INE (Instituto Nacional de Estadística).
(3) Para las mismas necesidades, condiciones y criterios, las Rentas Mínimas varían según Comunidades Autónomas entre 300 y 600 euros al mes.
(4) Los datos en las ECV son relativos siempre al año anterior, es decir, los de ECV 2009 hacen referencia a ingresos de 2008 y los de ECV 2010 a ingresos de 2009, por lo que siempre hablamos del inicio de la crisis.
(5) Si en el año 1994 el desempleo global era del 21% y el paro en los principales aportadores de ingresos al hogar del 13%, en el año 2010 el desempleo global ronda el 20% pero el paro de los principales aportadores supera el 15%.
(6) El informe se basa en los datos recogidos por los agentes de acción social de Cáritas en toda España durante el año 2009. Se analiza la información recibida de 47 Cáritas Diocesanas (cerca del 70% de la Confederación) que, distribuidas de forma aleatoria por toda la geografía, constituyen una muestra muy representativa.
(7) Los servicios de Acogida y Asistencia de Cáritas son las principales puertas de entrada a cualquier intervención social de la institución.
Por otro lado, el sistema de protección social en España gira fundamentalmente en torno al empleo y a la cotización. Cuando el trabajo es escaso, el sistema se tambalea, lo que, unido al débil y desigual desarrollo de otros ámbitos de la protección social (servicios sociales, garantía de rentas, servicios y prestaciones para vivienda, etc.), muestra la precariedad de la protección social en España. La crisis desatada en 2007 evidencia la insuficiencia del sistema de protección social y la necesidad de nuevos mecanismos para hacer frente a la precariedad. Ya antes de la crisis el sistema de atención a la pobreza mostraba graves deficiencias:
• Escasamente articulado con otros ámbitos de la política social como empleo, vivienda, salud, educación o garantía de rentas.
• Pluralidad, desigualdad y discrecionalidad territorial (Comunidades Autónomas). (3)
• Variable en su exigua relación con otros actores (ONG y privados).
• Vertebrado por sectores/áreas de actuación (colectivos) o necesidades. ¿Desde que “programa” se atiende, por ejemplo, a una mujer inmigrante sin empleo?
• Son servicios sociales orientados al “bienestar social”, con carteras de servicios y prestaciones destinados a una población “integrada”, no a la lucha contra la pobreza y la exclusión.
• Sin garantías mínimas universales.
• Servicios escasos en recursos económicos y humanos.
• Con información cuantitativa imprecisa, incompleta y no actualizada.
En estas condiciones de debilidad del sistema español de protección social se produce la crisis económica con su resultado de elevado incremento del desempleo y de la pobreza. Según la encuesta realizada por Cáritas y la Fundación FOESSA en 2009, que entrevista a los mismos hogares visitados en una encuesta anterior, de 2007, el 36,1% de la población ha “empeorado” su situación. Esto no significa que todos estos hogares hayan pasado de una situación de integración a otra de exclusión severa, de hecho, la mayor parte de los hogares que han experimentado este empeoramiento lo ha hecho de forma moderada, pero sí podemos constatar un proceso en el que se ha incrementado la vulnerabilidad, es decir, la situación de fragilidad o riesgo para muchos hogares de nuestro país.
Si observamos quiénes se han visto especialmente afectado por la crisis, debemos destacar, en primer lugar, el perfil femenino de la exclusión social. Además, la crisis ha incidido significativamente en los hogares más jóvenes, en aquellos con una estructura más compleja y en los hogares monoparentales. Por último, hay que destacar la importancia de la variable territorial y el tipo de barrio a la hora de explicar el impacto de la crisis. Menos afectados se han visto los hogares encabezados por personas mayores de 65 años que, aun estando en una situación de vulnerabilidad en épocas previas a la crisis, no han experimentado un empeoramiento considerable en estos dos años.
La Encuesta anual de Condiciones de Vida del INE ha dado a conocer los datos definitivos de la ECV 2009 y los provisionales de la ECV 2010: (4) la población situada por debajo del umbral de pobreza ha pasado del 19,5% al 20,8% –más de un punto en un año–. Además, dado que los ingresos medios anuales han descendido en un 2,9%, en términos absolutos, las personas situadas bajo el umbral de pobreza son ahora relativamente más pobres que antes.
Este aumento es especialmente intenso en la población en edad laboral de 16 a 64 años (del 17,2% en 2009 al 19,1% en 2010), debido al impacto de la precariedad en el empleo creado en los últimos años –donde han predominado los bajos salarios y la temporalidad– y al elevado desempleo producido con la crisis. En comparación con la crisis anterior, la iniciada en 1993, en esta ocasión el paro ha afectado más a los principales sostenedores económicos de los hogares, según datos de la EPA (5) –con las consecuencias que ello supone en los miembros dependientes en esos hogares–. Esta incidencia puede explicar el aumento de la pobreza infantil (menores de 16 años), que pasa de un 23,3% en la ECV 2009 a un 24,5% en la ECV 2010. Ya antes de la crisis se venía señalando la vulnerabilidad de los hogares con menores, en especial los hogares monoparentales (encabezados por mujeres) y las familias numerosas.
Por último, hay que señalar que, a pesar de que la tasa de pobreza de los mayores de 65 años es aún la más alta de los principales grupos de edad, ha disminuido de forma significativa en los últimos cuatro años (del 28,2% en 2007 al 24,6% en 2010). Los mayores, gracias a las pensiones –su principal fuente de ingresos–, han mejorado relativamente su situación en los últimos años a pesar de la crisis.
Perfiles y necesidades de las personas atendidas en Cáritas
Cáritas es una organización significativa en España en la atención a las situaciones de pobreza y exclusión social, una labor desarrollada durante más de 60 años y que cuenta con una gran red de más de 5.000 lugares de acogida con base en las parroquias de la Iglesia católica. De la organización forman parte más de 60.000 voluntarios y 4.700 agentes remunerados, con una inversión de recursos económicos en el 2009 que ronda los 230 millones de euros, siendo su principal fuente de financiación las aportaciones privadas (aportaciones finalistas de particulares), con un 62,2%. Se trata de aportaciones dirigidas a ayudar a una persona o familia en particular que se solicitan y canalizan a través de Cáritas. El resto de los ingresos, un 37,8%, proceden de la financiación pública.
En el programa de Acogida y Asistencia, primera puerta de entrada de muchas personas cuando solicitan ayuda a la institución, se invirtieron 31,3 millones de euros en 2009. Todo esto convierte a Cáritas en una de las principales organizaciones privadas de transferencia de recursos hacia los más necesitados.
Según los resultados del V Informe (6) del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas, que ofrece información sobre el impacto de la crisis en sus servicios, entre 2007 y 2009 se ha duplicado el número de personas y la demanda de ayuda en Cáritas. Los Servicios de Acogida y de Asistencia (7) han pasado de 370.251 a 788.811 personas atendidas en 24 meses, según la Memoria anual.
Figura 1. Destinatarios de Cáritas en Acogida y Asistencia
El análisis del perfil de las personas atendidas desde Cáritas en estos tiempos de crisis muestra que:
• Muchas de las demandas proceden de personas que acuden por primera vez a Cáritas. Son personas que han pasado de la vulnerabilidad a la pobreza, o de situaciones de estabilidad a la vulnerabilidad. Están afectadas principalmente por el paro de larga duración, el elevado nivel de endeudamiento y la falta de protección social. Muchas de estas personas acuden con vergüenza a demandar ayuda a Cáritas. Estos “nuevos pobres” representan alrededor del 40 % de los atendidos.
• Es también muy frecuente el caso de las personas que ya anteriormente habían sido atendidas y habían logrado una situación normalizada en el pasado pero a las que la crisis económica ha vuelto a colocar en situación de necesidad.
En los dos últimos años, estos son los perfiles más frecuentes entre los que acuden a Cáritas en busca de ayuda:
(1) parados recientes con baja cualificación en los sectores de la construcción, hostelería y, en menor medida, industria y servicios;
(2) jóvenes parados en busca del primer empleo;
(3) autónomos sin protección social;
(4) parados de 45 y más años;
(5) familias jóvenes con hijos menores;
(6) mujeres solas con responsabilidades familiares;
(7) familias inmigrantes que no pueden renovar las autorizaciones de residencia y trabajo y pasan a situación de irregularidad administrativa; y (7) inmigrantes en situación irregular.
Figura 2. Cáritas: necesidades más demandadas en 2009
Las necesidades básicas más demandadas son, por este orden de prioridad, las relativas a alimentación, vivienda y empleo.
Casi todos los servicios locales de Cáritas coinciden en señalar que en esta crisis, a diferencia de otras, se da una perversa combinación de tres elementos de precarización y empobrecimiento:
• Falta de liquidez en las familias por exceso de endeudamiento.
• Paro prolongado y fin de prestaciones por desempleo.
• Insuficiencia de los servicios y prestaciones públicas (retrasos en la tramitación y cobro de Rentas Básicas o baja cobertura de necesidades básicas y urgentes).
Para afrontar esta situación, Cáritas ha duplicado su acción en dos años (de 2007 a 2009). Los incrementos más intensos se han producido en las ayudas económicas para vivienda, seguidas de alimentación y de gastos sanitarios.
Figura 3. Distribución del gasto en ayudas económicas, 2009
Las ayudas a la vivienda se dirigen especialmente a impagos de hipotecas y deudas de alquileres que ocasionan embargos o desahucios y al pago de recibos de suministros básicos (luz, agua y gas). La crisis provoca casos frecuentes de hacinamiento severo, frecuentes cambios de domicilio, aumento de personas en condiciones de infravivienda o de irregularidad residencial o el retorno a los hogares paternos.
Se reciben también numerosas demandas de ayuda para acceder al empleo (demandas de información, orientación y formación), de manera que los servicios de orientación y formación laboral de Cáritas están saturados. Por parte de los inmigrantes se reciben numerosas peticiones de ayuda de asesoramiento para la renovación de las autorizaciones de residencia y trabajo, y en materia de arraigo, trabajo y vivienda. Es también notable la demanda de apoyo psicológico como resultado del aumento de los problemas de salud mental (depresiones, deterioro de relaciones familiares, ansiedad, sensación de fracaso, pérdida de autoestima, tristeza, etc.), e incluso de dolencias físicas causadas por la somatización.
Por último, aumenta la demanda en la gestión de prestaciones económicas públicas por desempleo, rentas activas de inserción y salarios sociales, de tal forma que Cáritas en muchos casos adelanta estas cuantías mientras se cumple el plazo de tramitación hasta el cobro efectivo de las mismas.
Para hacer frente a este aumento del 100% de la demanda hacia Cáritas, la organización ha tenido que realizar un gran esfuerzo de reorientación de sus servicios. Los recursos propios de Cáritas –para todos los programas– sólo han aumentado en un 18,2%, mientras que la inversión en acogida y asistencia ha crecido en este período un 53,3%, pasando de 20,4 millones a 31,3 millones de euros. En este período, Cáritas ha reforzado su red básica de asistencia a través de las parroquias y ha mejorado su coordinación con otras entidades públicas y privadas.
En el V informe del Observatorio de Cáritas se constata que la mayor parte de las personas que solicitan ayuda a Cáritas acuden también a los servicios sociales municipales, pero la atención de las necesidades básicas en esos servicios municipales es muy desigual y bastante baja. Además, las cuantías económicas prestadas son insuficientes y poco eficaces en casos de urgencia, los recursos humanos en estos servicios son escasos, su concepto de “necesidad básica” es estrecho y no incluye a menudo la alimentación, suministros, enseres, gastos sanitarios y de medicamentos, etc., y se trata de ayudas muy limitadas en el tiempo, con requisitos de acceso rígidos y excluyentes y tramitación demasiado lenta. Por último, la carencia de personal en estos servicios les impide realizar un seguimiento de las personas y familias atendidas. En particular, los servicios sociales municipales no están dando respuesta suficiente a las necesidades de vivienda (suministros, desahucios, alquiler), alimentación y salud (gastos sanitarios y de medicamentos en enfermedades crónicas y/o graves).
Hay grupos de personas que sistemáticamente se ven excluidas de la ayuda de los servicios sociales municipales, como los que no están empadronados o lo están en plazo inferior al establecido para recibir ayuda, los inmigrantes en situación irregular, las personas sin hogar o aquellas con problemas crónicos (enfermedad mental, drogodependencias u otros problemas graves de salud). En gran medida los servicios sociales públicos derivan hacia Cáritas la atención a personas a las que no pueden atender. Así, como media, alrededor de la mitad de las personas acogidas en Cáritas vienen derivadas desde los servicios sociales. Uno de los elementos relevantes de este fenómeno es que mayoritariamente la derivación es de carácter informal, mediante recomendación verbal al solicitante.
Si comparamos los tiempos de acogida y de respuesta en los servicios sociales y en Cáritas encontramos diferencias significativas en las que se constata la lentitud en el trabajo de acogida y de respuesta efectiva por parte de los servicios sociales públicos. El tiempo para concertar una primera cita o entrevista inicial en los servicios sociales es de 26 días como media, plazo que se reduce a cinco días en Cáritas. El tiempo medio que transcurre entre la primera cita y la respuesta efectiva es de casi tres meses en los servicios sociales públicos (82 días) frente a nueve días en Cáritas.
Los retrasos en los servicios sociales públicos dependen del tipo de ayuda solicitada, pero es en las prestaciones económicas donde la respuesta de los servicios sociales es especialmente lenta y donde se percibe la exigua adaptación del funcionamiento y los criterios de actuación de los servicios sociales a los nuevos perfiles de pobreza que ofrece la crisis, lo que lleva a más repuestas de información que de resolución y el empeoramiento de la situación de las personas necesitadas de ayuda. Como ya se ha dicho, numerosas veces Cáritas adelanta el dinero a los beneficiarios de ayudas económicas de los servicios sociales públicos para intentar reducir el impacto de la espera hasta que la ayuda es efectivamente recibida.
La renta mínima se considera un derecho que permite a los ciudadanos contar con un recurso económico básico para el sostenimiento de familias enteras, pero el tiempo que trascurre entre la solicitud y el cobro efectivo de una renta mínima era de 122 días como media en el 2009. Además, este lapso ha aumentado durante este período de crisis, ya que era de 98 días en 2008.
Conclusión:
Los servicios y prestaciones públicas de atención a la pobreza y la exclusión social se han visto desbordados por el aumento de éstas a consecuencia de la crisis económica iniciada en el año 2007 y han derivado hacia los servicios de las asociaciones y el voluntariado, especialmente hacia Cáritas, gran parte de la demanda extra que les ha llegado. La crisis ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la capacidad de los servicios sociales públicos, especialmente los de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, para dar una respuesta más rápida y flexible a las nuevas necesidades.
(2) L. Ayala (2010), “La pobreza en España: Tendencias y factores de cambio”, Revista del Tercer Sector, nº 15. Los datos de la evolución se basan en el Panel de Hogares de la Unión Europea, y las encuestas anuales de Presupuestos Familiares y de Condiciones del Vida del INE (Instituto Nacional de Estadística).
(3) Para las mismas necesidades, condiciones y criterios, las Rentas Mínimas varían según Comunidades Autónomas entre 300 y 600 euros al mes.
(4) Los datos en las ECV son relativos siempre al año anterior, es decir, los de ECV 2009 hacen referencia a ingresos de 2008 y los de ECV 2010 a ingresos de 2009, por lo que siempre hablamos del inicio de la crisis.
(5) Si en el año 1994 el desempleo global era del 21% y el paro en los principales aportadores de ingresos al hogar del 13%, en el año 2010 el desempleo global ronda el 20% pero el paro de los principales aportadores supera el 15%.
(6) El informe se basa en los datos recogidos por los agentes de acción social de Cáritas en toda España durante el año 2009. Se analiza la información recibida de 47 Cáritas Diocesanas (cerca del 70% de la Confederación) que, distribuidas de forma aleatoria por toda la geografía, constituyen una muestra muy representativa.
(7) Los servicios de Acogida y Asistencia de Cáritas son las principales puertas de entrada a cualquier intervención social de la institución.
Reducción de la solidaridad. Javier Lázaro – Paz y Solidaridad
El Gobierno de Aragón acaba de dar publicidad a su proyecto de presupuesto para 2011. En ellos se vuelve a incidir en la reducción del gasto como única medida para afrontar la crisis. Una crisis provocada, como todos sabemos, por un sistema económico cuyo modelo de crecimiento nada tiene que ver con cubrir las necesidades y expectativas de mejora de la sociedad sino la de algunas sociedades anónimas.
Sin entrar en pormenorizar los efectos que globalmente tendrán estos presupuestos sobre la superación de la crisis y para generar actividad económica y empleo, es muy ofensivo que nuevamente se eche mano de los más desposeídos para cuadrar un presupuesto. El Gobierno de Aragón lleva años en el furgón de cola de las Comunidades Autónomas que menos esfuerzo dedican a proyectos de cooperación al desarrollo. Ya en 2010, el presupuesto quedó congelado, o sea se utilizó la misma partida que la de 2009, un 0’2% del presupuesto, muy lejos de la orientación que el Gobierno de la Nación se había fijado como objetivo: alcanzar el 0’7% en 2012 en cooperación internacional.
Sin embargo, la cantidad queda fijada en 8.360.268,99 euros en 2011, o sea un exiguo 0,16 % del presupuesto. Esa es la contribución de nuestro Gobierno para cooperar con los países y con las poblaciones que tratan de salir del subdesarrollo y la desigualdad, que de forma directa o indirecta provocamos desde aquí.
Se utilizará como subterfugio para justificarlo, la obligación de priorizar las necesidades que hay que cubrir aquí, conscientes de que esa decisión será bien acogida por la sociedad aragonesa, dando por sentado que esa sociedad entenderá la necesidad de dejar de ser solidaria con los de allí para serlo con los de aquí. Pero la realidad es que el Gobierno, con estos presupuestos, reduce su ya de por sí reducida capacidad de solidaridad con los de allí y también con los de aquí. Entre otras razones, porque es la orientación ideológica de estos presupuestos la que determina los efectos que estos van a tener sobre una sociedad que está más necesitada que nunca de solidaridad y de cooperación, para salir de una crisis que, aunque reconozcamos que nuestro Gobierno no ha provocado, parece empeñado en agudizar sus consecuencias.
La diferencia entre 2010 y 2011 son apenas tres millones de euros. Aparentemente, parecen pocos euros en un presupuesto de casi cinco mil trescientos millones. Pero es increíble cómo esos tres millones de euros pueden llegar a multiplicarse en los países donde desarrollamos nuestra cooperación al desarrollo en forma de más salud, más agua, mejores viviendas, más empleo, más derechos y, sobre todo, más solidaridad. La resta parece el signo de nuestros tiempos.
Sin entrar en pormenorizar los efectos que globalmente tendrán estos presupuestos sobre la superación de la crisis y para generar actividad económica y empleo, es muy ofensivo que nuevamente se eche mano de los más desposeídos para cuadrar un presupuesto. El Gobierno de Aragón lleva años en el furgón de cola de las Comunidades Autónomas que menos esfuerzo dedican a proyectos de cooperación al desarrollo. Ya en 2010, el presupuesto quedó congelado, o sea se utilizó la misma partida que la de 2009, un 0’2% del presupuesto, muy lejos de la orientación que el Gobierno de la Nación se había fijado como objetivo: alcanzar el 0’7% en 2012 en cooperación internacional.
Sin embargo, la cantidad queda fijada en 8.360.268,99 euros en 2011, o sea un exiguo 0,16 % del presupuesto. Esa es la contribución de nuestro Gobierno para cooperar con los países y con las poblaciones que tratan de salir del subdesarrollo y la desigualdad, que de forma directa o indirecta provocamos desde aquí.
Se utilizará como subterfugio para justificarlo, la obligación de priorizar las necesidades que hay que cubrir aquí, conscientes de que esa decisión será bien acogida por la sociedad aragonesa, dando por sentado que esa sociedad entenderá la necesidad de dejar de ser solidaria con los de allí para serlo con los de aquí. Pero la realidad es que el Gobierno, con estos presupuestos, reduce su ya de por sí reducida capacidad de solidaridad con los de allí y también con los de aquí. Entre otras razones, porque es la orientación ideológica de estos presupuestos la que determina los efectos que estos van a tener sobre una sociedad que está más necesitada que nunca de solidaridad y de cooperación, para salir de una crisis que, aunque reconozcamos que nuestro Gobierno no ha provocado, parece empeñado en agudizar sus consecuencias.
La diferencia entre 2010 y 2011 son apenas tres millones de euros. Aparentemente, parecen pocos euros en un presupuesto de casi cinco mil trescientos millones. Pero es increíble cómo esos tres millones de euros pueden llegar a multiplicarse en los países donde desarrollamos nuestra cooperación al desarrollo en forma de más salud, más agua, mejores viviendas, más empleo, más derechos y, sobre todo, más solidaridad. La resta parece el signo de nuestros tiempos.
lunes, 3 de enero de 2011
" El desconcierto del voto socialista". Cándido Marquesán
De no mediar un cambio radical de la política del Gobierno, sus votantes se van a decantar por otras opciones.
03/01/2011 CÁNDIDO Marquesán
La izquierda se muestra mucho más crítica hacia los gobernantes de su propio partido que la derecha. Lo estamos constatando en estos momentos que el Gobierno de ZP está poniendo en práctica un conjunto de medidas políticas, muy alejadas de los principios ideológicos de la socialdemocracia.
Esta circunstancia resulta impensable en los populares, tanto en su clase dirigente como en sus militantes y votantes. Cabe recordar la pasividad que mostraron cuando José María Aznar decidió meternos en la guerra de Irak. Los dirigentes populares no se atrevieron a discrepar de su gran líder, con la única excepción de Rodrigo Rato. El comportamiento fue muy parecido entre sus militantes y votantes. La derecha siempre cierra filas y sigue votando a los suyos, pase lo que pase.
En la izquierda hoy vemos cómo destacados dirigentes del PSOE se muestran discordantes con el Gobierno de ZP, lo que no deja de ser positivo y cabe interpretarlo como que el partido está vivo. También es cierto que hoy es más fácil oponerse a ZP, ya que parece una figura en claro declive. Confío que en este caso no sean válidas las palabras del conde de Romanones "Cuando se derrumba uno desde las alturas del poder, es difícil averiguar quiénes son los últimos en abandonar al caído; porque al caído todos le abandonan de golpe. Acontece como con las ratas cuando el barco comienza a hacer agua". El primer aldabonazo lo hizo el pasado junio Tomás Gómez, líder del Partido Socialista de Madrid (PSM), negándose ante ZP a retirar su candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid y dejar paso a Trinidad Jiménez. Prosiguió otro barón socialista, José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, ya que en el pasado octubre dijo "Los socialistas estamos fallando estrepitosamente. Si no se cambia el rumbo, el partido va a una catástrofe electoral". Ahora, de nuevo, Tomás Gómez, no ha tenido problema en señalar ante el comité regional del PSM: "Apoyamos las medidas adoptadas por el Gobierno, pero estamos muy preocupados, ya que los mercados deben ser gobernados por los Gobiernos". "La reforma de las pensiones tiene que venir desde la izquierda no de lo que marquen los mercados". El lehendakari, Patxi López, acaba de expresarse con no menos contundencia: "Parece que la única salida a la crisis es reducir los servicios públicos universales y reducir las pensiones, y si hacemos eso, los mercados se ponen contentos. El que hoy las medidas de izquierda no sean las imperantes en los acuerdos entre Gobiernos, no quiere decir que tengamos que olvidarlas. Tenemos que reivindicarlas con más fuerza, para recabar apoyos y que los más débiles no se queden huérfanos".
A su vez, cada vez hay más diputados socialistas críticos especialmente por la reforma de las pensiones. Manuel de la Rocha, vinculado a la UGT y José Antonio Pérez Tapias, portavoz de IS-PSOE. Antonio Gutiérrez por el apresuramiento que está mostrando el Gobierno en ponerla en práctica, cuando por su trascendencia y calado debería hacerse con sosiego. Juan Barranco ha dicho que si las pensiones no peligran en 20 años, por qué hay que hacer ahora la reforma, a pocos meses de unas elecciones. Además a otros muchos parlamentarios les parece descabellado que con una simple explicación de la reforma, la sociedad la vaya a aceptar. Entre los históricos del PSOE, Joaquín Leguina ha dicho de forma provocadora: "¿Por qué llaman reformas de las pensiones, cuando lo que quieren hacer son rebajas?".
Numerosos militantes y votantes del PSOE se muestran no menos críticos. No hay más que oír los comentarios de la calle y los sondeos de las encuestas, que muestran la evolución del voto socialista en caída libre. El último cambio ministerial que generó tantas expectativas de producir un viraje en las encuestas se ha desvanecido. Por ello, de no mediar un cambio radical de la política del Gobierno, un porcentaje importante de quienes fueron sus votantes, se van a decantar por otras opciones: la abstención, el voto a otros partidos verdaderamente de izquierdas, e incluso hacia los populares. Tengo la impresión de que por mucha labia que muestre Rubalcaba, que la tiene, hay determinadas decisiones políticas que son inexplicables e indigeribles para un ciudadano de izquierda, pero de izquierda de verdad, no de boquilla. Por ello, hoy entre muchos votantes socialistas predomina un sentimiento de gran desconcierto, generando una fuerte desmovilización con la consiguiente abstención, circunstancia que beneficia a los populares. Es erróneo que un partido de "izquierdas" haciendo una política de derechas pretenda mantener su electorado tradicional, como también ganar votos en la derecha para compensar los que pierda en la izquierda.
Por ende, la cúpula dirigente del PSOE debería hacer un profundo acto de reflexión, a no ser que ya haya asumido que se ha acabado un ciclo y también admitir con una mentalidad abierta las críticas dentro de sus propias filas, ya que "cualquier idea que no pueda ser cuestionada, que no se enfrente abiertamente a sus opuestas, con el tiempo degenera". Mientras tanto desde el PP se frotan las manos. Mariano Rajoy ha llegado a la conclusión de que lo mejor para sus intereses electorales es que ZP termine de quemarse del todo haciendo el trabajo sucio, para que cuando él le suceda el panorama esté suficientemente despejado. Así es la política.
Profesor de instituto
03/01/2011 CÁNDIDO Marquesán
La izquierda se muestra mucho más crítica hacia los gobernantes de su propio partido que la derecha. Lo estamos constatando en estos momentos que el Gobierno de ZP está poniendo en práctica un conjunto de medidas políticas, muy alejadas de los principios ideológicos de la socialdemocracia.
Esta circunstancia resulta impensable en los populares, tanto en su clase dirigente como en sus militantes y votantes. Cabe recordar la pasividad que mostraron cuando José María Aznar decidió meternos en la guerra de Irak. Los dirigentes populares no se atrevieron a discrepar de su gran líder, con la única excepción de Rodrigo Rato. El comportamiento fue muy parecido entre sus militantes y votantes. La derecha siempre cierra filas y sigue votando a los suyos, pase lo que pase.
En la izquierda hoy vemos cómo destacados dirigentes del PSOE se muestran discordantes con el Gobierno de ZP, lo que no deja de ser positivo y cabe interpretarlo como que el partido está vivo. También es cierto que hoy es más fácil oponerse a ZP, ya que parece una figura en claro declive. Confío que en este caso no sean válidas las palabras del conde de Romanones "Cuando se derrumba uno desde las alturas del poder, es difícil averiguar quiénes son los últimos en abandonar al caído; porque al caído todos le abandonan de golpe. Acontece como con las ratas cuando el barco comienza a hacer agua". El primer aldabonazo lo hizo el pasado junio Tomás Gómez, líder del Partido Socialista de Madrid (PSM), negándose ante ZP a retirar su candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid y dejar paso a Trinidad Jiménez. Prosiguió otro barón socialista, José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, ya que en el pasado octubre dijo "Los socialistas estamos fallando estrepitosamente. Si no se cambia el rumbo, el partido va a una catástrofe electoral". Ahora, de nuevo, Tomás Gómez, no ha tenido problema en señalar ante el comité regional del PSM: "Apoyamos las medidas adoptadas por el Gobierno, pero estamos muy preocupados, ya que los mercados deben ser gobernados por los Gobiernos". "La reforma de las pensiones tiene que venir desde la izquierda no de lo que marquen los mercados". El lehendakari, Patxi López, acaba de expresarse con no menos contundencia: "Parece que la única salida a la crisis es reducir los servicios públicos universales y reducir las pensiones, y si hacemos eso, los mercados se ponen contentos. El que hoy las medidas de izquierda no sean las imperantes en los acuerdos entre Gobiernos, no quiere decir que tengamos que olvidarlas. Tenemos que reivindicarlas con más fuerza, para recabar apoyos y que los más débiles no se queden huérfanos".
A su vez, cada vez hay más diputados socialistas críticos especialmente por la reforma de las pensiones. Manuel de la Rocha, vinculado a la UGT y José Antonio Pérez Tapias, portavoz de IS-PSOE. Antonio Gutiérrez por el apresuramiento que está mostrando el Gobierno en ponerla en práctica, cuando por su trascendencia y calado debería hacerse con sosiego. Juan Barranco ha dicho que si las pensiones no peligran en 20 años, por qué hay que hacer ahora la reforma, a pocos meses de unas elecciones. Además a otros muchos parlamentarios les parece descabellado que con una simple explicación de la reforma, la sociedad la vaya a aceptar. Entre los históricos del PSOE, Joaquín Leguina ha dicho de forma provocadora: "¿Por qué llaman reformas de las pensiones, cuando lo que quieren hacer son rebajas?".
Numerosos militantes y votantes del PSOE se muestran no menos críticos. No hay más que oír los comentarios de la calle y los sondeos de las encuestas, que muestran la evolución del voto socialista en caída libre. El último cambio ministerial que generó tantas expectativas de producir un viraje en las encuestas se ha desvanecido. Por ello, de no mediar un cambio radical de la política del Gobierno, un porcentaje importante de quienes fueron sus votantes, se van a decantar por otras opciones: la abstención, el voto a otros partidos verdaderamente de izquierdas, e incluso hacia los populares. Tengo la impresión de que por mucha labia que muestre Rubalcaba, que la tiene, hay determinadas decisiones políticas que son inexplicables e indigeribles para un ciudadano de izquierda, pero de izquierda de verdad, no de boquilla. Por ello, hoy entre muchos votantes socialistas predomina un sentimiento de gran desconcierto, generando una fuerte desmovilización con la consiguiente abstención, circunstancia que beneficia a los populares. Es erróneo que un partido de "izquierdas" haciendo una política de derechas pretenda mantener su electorado tradicional, como también ganar votos en la derecha para compensar los que pierda en la izquierda.
Por ende, la cúpula dirigente del PSOE debería hacer un profundo acto de reflexión, a no ser que ya haya asumido que se ha acabado un ciclo y también admitir con una mentalidad abierta las críticas dentro de sus propias filas, ya que "cualquier idea que no pueda ser cuestionada, que no se enfrente abiertamente a sus opuestas, con el tiempo degenera". Mientras tanto desde el PP se frotan las manos. Mariano Rajoy ha llegado a la conclusión de que lo mejor para sus intereses electorales es que ZP termine de quemarse del todo haciendo el trabajo sucio, para que cuando él le suceda el panorama esté suficientemente despejado. Así es la política.
Profesor de instituto
sábado, 1 de enero de 2011
Fernando Pérez Valle : "Hay que neutralizar el debate de pobres contra pobres"
CLARA PONTE (18/12/2010)
ES DIPLOMADO EN TRABAJO SOCIAL
PRESIDE LA FEDERACIÓN ARAGONESA DE SOLIDARIDAD DESDE HACE CINCO AÑOS
ESTA SEMANA HA DENUNCIADO EL RECORTE DE LA PARTIDA PARA COOPERACIÓN AL DESARROLLO EN EL PROYECTO DE PRESUPUESTOS DEL GOBIERNO DE ARAGÓN, AL TIEMPO QUE ALABA LA ACTITUD DE LOS PARTIDOS EN EL PLAN CONTRA LA POBREZA DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA
-- ¿Cuál ha sido el problema con el proyecto presupuestario de la DGA?
-- Si los compromisos del Plan Director de Cooperación al Desarrollo se hubieran cumplido, la aportación tendría que ser de unos 15 millones de euros y estamos en 8. Participamos en la elaboración del plan 2008-2011 ilusionados, como un proceso con participación ciudadana real. Aunque no conseguimos el 0,7% del presupuesto, sí hubo un compromiso de aumentar un 20% cada año sobre lo aportado el anterior. A nivel interno, nos costó mucho afrontar esa apuesta y transmitirlo como algo positivo. Lo hicimos porque en todo caso había una sensación de avance. Pero ya en 2009 denunciamos en un informe el atisbo de intentar justificar la bajada del compromiso con la crisis. Vamos a seguir insistiendo en que sean responsables con el Plan, porque no es sólo un plan del Gobierno del Aragón, estamos más organismos implicados.
-- Mirando atrás, ¿cuál ha sido la aportación de Aragón?
-- Cada año presentamos un informe de cuánto y con qué calidad se dedica en Aragón a cooperación. Aragón nunca ha salido bien parado en las comparaciones. Lo que realmente nos molesta es que ahora se ponga como excusa la crisis.
-- De nuevo la crisis, ¿realmente se puede justificar?
-- La crisis la están pagando los más débiles. Primero se ha salvado a los bancos, a las empresas, al sector automovilístico... ¿y las personas? No entendemos que paguen esto los que menos culpa tienen, ni porqué la sociedad no reacciona. Si en esta crisis hubiera una batería de culpas a repartir, los más pobres serían los menos responsables. Parece que olvidamos que estamos hablando de personas. Y el 90% de la riqueza mundial sigue en unas pocas manos. Además estudiando el proyecto de presupuestos, ¿cuánto baja la partida destinada a presidencia, por ejemplo? Hay que hacer una política también en los gestos. Los 9 millones que deberían aportar no es dinero en un presupuesto de casi 5.300 millones.
-- ¿Y cuando les ponen como razón la ayuda social interna?
-- Tenemos que recordar que el mundo enriquecido tiene una responsabilidad muy grande sobre la creación de la pobreza. La pobreza interna, la de nuestro entorno cercano, es otra. Cuando las necesidades básicas están cubiertas, lo que hay es una pérdida de poder adquisitivo. El problema para mi no es la diferencia de lo que es para aquí y lo que se manda allá, el problema es la actitud y la voluntad política. Hay que neutralizar el debate de pobres contra pobres. Es una cuestión que nos da miedo, es una excusa política, un uso que se hace del tema.
-- ¿Por qué la reacción en el Ayuntamiento de Zaragoza es tan diferente?
-- Tiene la ventaja de que en el Pacto contra la Pobreza municipal trabajamos con distintos partidos políticos, aunque con espíritu de equipo, hay una voluntad común en todos. Lo que sí hemos pedido junto con la Red de Entidades de Exclusión Social es responsabilidad a los partidos para que salgan los presupuestos adelante como sea. De otra forma se puede perjudicar mucho a los proyectos, que sufrirían un corte en su continuidad. Además después nos encontrariamos frente al panorama de las elecciones, y habría que revisar todo.
-- ¿En qué porcentaje está la aportación del ayuntamiento?
-- La partida dedicada en el proyecto de presupuestos del ayuntamiento ya está prácticamente en el 0,6%, muy cerca de los objetivos de 2015. Esto demuestra que no es un problema de fondos o de crisis, sino una voluntad política diferente. Es un orgullo para la ciudad que todos los partidos alcancen un acuerdo como éste.
-- Además de la cuestión económica ¿cuáles son los planes de futuro de la FAS?
-- La FAS está inmersa en la implantación de nuestro propio plan estratégico, con la ayuda de la Fundación CAI-ASC. Tenemos que ser más activos en incidencia política y trasladar nuestro mensaje a la sociedad. En el plano territorial, ya contamos con una sección en Huesca y estamos en contacto con organizaciones de Teruel para contar con ellos también.
ES DIPLOMADO EN TRABAJO SOCIAL
PRESIDE LA FEDERACIÓN ARAGONESA DE SOLIDARIDAD DESDE HACE CINCO AÑOS
ESTA SEMANA HA DENUNCIADO EL RECORTE DE LA PARTIDA PARA COOPERACIÓN AL DESARROLLO EN EL PROYECTO DE PRESUPUESTOS DEL GOBIERNO DE ARAGÓN, AL TIEMPO QUE ALABA LA ACTITUD DE LOS PARTIDOS EN EL PLAN CONTRA LA POBREZA DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA
-- ¿Cuál ha sido el problema con el proyecto presupuestario de la DGA?
-- Si los compromisos del Plan Director de Cooperación al Desarrollo se hubieran cumplido, la aportación tendría que ser de unos 15 millones de euros y estamos en 8. Participamos en la elaboración del plan 2008-2011 ilusionados, como un proceso con participación ciudadana real. Aunque no conseguimos el 0,7% del presupuesto, sí hubo un compromiso de aumentar un 20% cada año sobre lo aportado el anterior. A nivel interno, nos costó mucho afrontar esa apuesta y transmitirlo como algo positivo. Lo hicimos porque en todo caso había una sensación de avance. Pero ya en 2009 denunciamos en un informe el atisbo de intentar justificar la bajada del compromiso con la crisis. Vamos a seguir insistiendo en que sean responsables con el Plan, porque no es sólo un plan del Gobierno del Aragón, estamos más organismos implicados.
-- Mirando atrás, ¿cuál ha sido la aportación de Aragón?
-- Cada año presentamos un informe de cuánto y con qué calidad se dedica en Aragón a cooperación. Aragón nunca ha salido bien parado en las comparaciones. Lo que realmente nos molesta es que ahora se ponga como excusa la crisis.
-- De nuevo la crisis, ¿realmente se puede justificar?
-- La crisis la están pagando los más débiles. Primero se ha salvado a los bancos, a las empresas, al sector automovilístico... ¿y las personas? No entendemos que paguen esto los que menos culpa tienen, ni porqué la sociedad no reacciona. Si en esta crisis hubiera una batería de culpas a repartir, los más pobres serían los menos responsables. Parece que olvidamos que estamos hablando de personas. Y el 90% de la riqueza mundial sigue en unas pocas manos. Además estudiando el proyecto de presupuestos, ¿cuánto baja la partida destinada a presidencia, por ejemplo? Hay que hacer una política también en los gestos. Los 9 millones que deberían aportar no es dinero en un presupuesto de casi 5.300 millones.
-- ¿Y cuando les ponen como razón la ayuda social interna?
-- Tenemos que recordar que el mundo enriquecido tiene una responsabilidad muy grande sobre la creación de la pobreza. La pobreza interna, la de nuestro entorno cercano, es otra. Cuando las necesidades básicas están cubiertas, lo que hay es una pérdida de poder adquisitivo. El problema para mi no es la diferencia de lo que es para aquí y lo que se manda allá, el problema es la actitud y la voluntad política. Hay que neutralizar el debate de pobres contra pobres. Es una cuestión que nos da miedo, es una excusa política, un uso que se hace del tema.
-- ¿Por qué la reacción en el Ayuntamiento de Zaragoza es tan diferente?
-- Tiene la ventaja de que en el Pacto contra la Pobreza municipal trabajamos con distintos partidos políticos, aunque con espíritu de equipo, hay una voluntad común en todos. Lo que sí hemos pedido junto con la Red de Entidades de Exclusión Social es responsabilidad a los partidos para que salgan los presupuestos adelante como sea. De otra forma se puede perjudicar mucho a los proyectos, que sufrirían un corte en su continuidad. Además después nos encontrariamos frente al panorama de las elecciones, y habría que revisar todo.
-- ¿En qué porcentaje está la aportación del ayuntamiento?
-- La partida dedicada en el proyecto de presupuestos del ayuntamiento ya está prácticamente en el 0,6%, muy cerca de los objetivos de 2015. Esto demuestra que no es un problema de fondos o de crisis, sino una voluntad política diferente. Es un orgullo para la ciudad que todos los partidos alcancen un acuerdo como éste.
-- Además de la cuestión económica ¿cuáles son los planes de futuro de la FAS?
-- La FAS está inmersa en la implantación de nuestro propio plan estratégico, con la ayuda de la Fundación CAI-ASC. Tenemos que ser más activos en incidencia política y trasladar nuestro mensaje a la sociedad. En el plano territorial, ya contamos con una sección en Huesca y estamos en contacto con organizaciones de Teruel para contar con ellos también.
viernes, 5 de noviembre de 2010
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