viernes, 11 de junio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
MANIFIESTO DE LAS ORGANIZACIONES MIEMBRO DE LA COORDINADORA ONGD-ESPAÑA FRENTE EL INCUMPLIMIENTO DE LOS COMPROMISOS EN COOPERACIÓN AL DESARROLLO
LAS PERSONAS PRIMERO
DESARROLLO HUMANO Y CRISIS FINANCIERA
La crisis financiera mundial tiene responsables concretos y conocidos. Y aún están pendientes las medidas que pongan un precio a esa responsabilidad. También están pendientes las decisiones que permitan transformar el mercado financiero y el actual modelo de desarrollo en un sistema más equitativo, justo, sostenible y humano, y que impidan que los mismos responsables vuelvan a actuar impunemente.
Pero mientras tanto, esta crisis ya se está cobrando víctimas. No víctimas simbólicas. Víctimas con nombres y apellidos, más de 1.020 millones de personas entre las poblaciones más vulnerables del planeta, principalmente en países y zonas muy distantes del parqué de las bolsas y de las sedes de los grandes bancos e instituciones financieras. También en nuestras calles, pero afectando siempre a los más vulnerables.
Es inadmisible, y éticamente reprobable, que las medidas para luchar contra la crisis financiera se dirijan en contra del Desarrollo Humano y de los Objetivos del Milenio. Por principios y por coherencia. Por principios como la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la solidaridad con los más débiles. Por coherencia con todos los compromisos firmados, internacionales, nacionales y locales, por nuestros gobernantes y políticos, empezando por la Declaración del Milenio, siguiendo por el Pacto de Estado contra la Pobreza y terminando con los pactos y compromisos de las administraciones autonómicas y locales. El incumplimiento de los compromisos firmados en nombre de la ciudadanía y comprometidos con la sociedad no constituyen el mejor activo para un representante político.
La Ayuda Oficial al Desarrollo no es un lujo para tiempos de bonanza, ni una limosna para cuando las arcas están llenas. Es una necesidad vital para millones de personas, es un imperativo ético y moral que responde a criterios de justicia, además de constituir un compromiso firmado y una obligación de los poderes públicos. Detrás no hay estadísticas, ni porcentajes... Hay pueblos, comunidades, sociedades, personas, alimentos, pozos de agua, escuelas, medicamentos, centros de salud...
La sociedad española ha expresado reiteradamente su compromiso solidario con los más necesitados y ha de respetarse esa voluntad manifiesta. Y, de manera significativa, ha expresado su rechazo a la medida de recorte de la ayuda a los países más empobrecidos.
Pedimos a nuestros representantes políticos que tomen conciencia. Que tomen conciencia de sus actos. Y de sus consecuencias. Que no actúen desde la presión cortoplacista de los mercados. Que lo hagan desde la responsabilidad moral de tener en sus manos el destino de cientos de miles de personas. Aunque éstos no tengan posibilidad de votarles en las próximas elecciones, millones de ciudadanos sí podrán hacerlo y exigirán principios y coherencia.
Las organizaciones y ciudadanía abajo firmante realizan un llamamiento a los líderes políticos y de gobierno de las administraciones e instituciones públicas para que:
1.- Impulsen medidas de lucha contra la crisis que se dirijan prioritariamente hacia los responsables y causantes de la misma mediante la creación de una tasa a las transacciones financieras, medidas fiscales que recaigan sobre quien más tiene y recortes que no actúen contra el gasto social y la economía productiva.
2.- Reiteren su compromiso con la lucha contra la pobreza, con el Desarrollo Humano y con los Objetivos del Milenio, manteniendo sus compromisos de Ayuda Oficial al Desarrollo tanto a nivel estatal como en las administraciones autonómicas y locales en las que la participación y vinculación de la sociedad civil con la cooperación al desarrollo es aún más cercana y directa.
3.- Y a aquellos de nuestros gobernantes y políticos -en el estado, comunidades autónomas y ayuntamientos- que han anunciado medidas de recorte en este sentido les pedimos que tomen conciencia de sus actos. Y de sus consecuencias. Y rectifiquen.
DESARROLLO HUMANO Y CRISIS FINANCIERA
La crisis financiera mundial tiene responsables concretos y conocidos. Y aún están pendientes las medidas que pongan un precio a esa responsabilidad. También están pendientes las decisiones que permitan transformar el mercado financiero y el actual modelo de desarrollo en un sistema más equitativo, justo, sostenible y humano, y que impidan que los mismos responsables vuelvan a actuar impunemente.
Pero mientras tanto, esta crisis ya se está cobrando víctimas. No víctimas simbólicas. Víctimas con nombres y apellidos, más de 1.020 millones de personas entre las poblaciones más vulnerables del planeta, principalmente en países y zonas muy distantes del parqué de las bolsas y de las sedes de los grandes bancos e instituciones financieras. También en nuestras calles, pero afectando siempre a los más vulnerables.
Es inadmisible, y éticamente reprobable, que las medidas para luchar contra la crisis financiera se dirijan en contra del Desarrollo Humano y de los Objetivos del Milenio. Por principios y por coherencia. Por principios como la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la solidaridad con los más débiles. Por coherencia con todos los compromisos firmados, internacionales, nacionales y locales, por nuestros gobernantes y políticos, empezando por la Declaración del Milenio, siguiendo por el Pacto de Estado contra la Pobreza y terminando con los pactos y compromisos de las administraciones autonómicas y locales. El incumplimiento de los compromisos firmados en nombre de la ciudadanía y comprometidos con la sociedad no constituyen el mejor activo para un representante político.
La Ayuda Oficial al Desarrollo no es un lujo para tiempos de bonanza, ni una limosna para cuando las arcas están llenas. Es una necesidad vital para millones de personas, es un imperativo ético y moral que responde a criterios de justicia, además de constituir un compromiso firmado y una obligación de los poderes públicos. Detrás no hay estadísticas, ni porcentajes... Hay pueblos, comunidades, sociedades, personas, alimentos, pozos de agua, escuelas, medicamentos, centros de salud...
La sociedad española ha expresado reiteradamente su compromiso solidario con los más necesitados y ha de respetarse esa voluntad manifiesta. Y, de manera significativa, ha expresado su rechazo a la medida de recorte de la ayuda a los países más empobrecidos.
Pedimos a nuestros representantes políticos que tomen conciencia. Que tomen conciencia de sus actos. Y de sus consecuencias. Que no actúen desde la presión cortoplacista de los mercados. Que lo hagan desde la responsabilidad moral de tener en sus manos el destino de cientos de miles de personas. Aunque éstos no tengan posibilidad de votarles en las próximas elecciones, millones de ciudadanos sí podrán hacerlo y exigirán principios y coherencia.
Las organizaciones y ciudadanía abajo firmante realizan un llamamiento a los líderes políticos y de gobierno de las administraciones e instituciones públicas para que:
1.- Impulsen medidas de lucha contra la crisis que se dirijan prioritariamente hacia los responsables y causantes de la misma mediante la creación de una tasa a las transacciones financieras, medidas fiscales que recaigan sobre quien más tiene y recortes que no actúen contra el gasto social y la economía productiva.
2.- Reiteren su compromiso con la lucha contra la pobreza, con el Desarrollo Humano y con los Objetivos del Milenio, manteniendo sus compromisos de Ayuda Oficial al Desarrollo tanto a nivel estatal como en las administraciones autonómicas y locales en las que la participación y vinculación de la sociedad civil con la cooperación al desarrollo es aún más cercana y directa.
3.- Y a aquellos de nuestros gobernantes y políticos -en el estado, comunidades autónomas y ayuntamientos- que han anunciado medidas de recorte en este sentido les pedimos que tomen conciencia de sus actos. Y de sus consecuencias. Y rectifiquen.
loquenoserieguemonte: Nominación FAS Aragoneses del Año 2010 Valores Humanos
loquenoserieguemonte: Nominación FAS Aragoneses del Año 2010 Valores Humanos: "http://www.elperiodicodearagon.com/especiales/Aragoneses2010/026.pdf"
martes, 25 de mayo de 2010
¿Quién es Díaz Ferran?
El presidente de la patronal CEOE, ¿digno? representante de los empresarios españoles.
Es el mismo que después de tener varias empresas con impagos de las cotizaciones a la Seguridad Social de trabajadores, alcanzando una deuda en ese concepto de 16 millones de euros, el que se permite el lujo de proponer rebajas para los empresarios y el que se tuvo que oír: “¿Y tú por qué pides rebaja en las cotizaciones de la Seguridad Social si no las pagas? Es el hombre que dejó a más de 6.000 pasajeros, fundamentalmente inmigrantes, en fechas navideñas varados en los aeropuertos, y a continuación dijo: “Yo no hubiera elegido Air Comet para volar a ningún sitio”. El que le debe a los trabajadores de viajes Marsans, ya no se sabe ni cuántas nóminas,… vamos, el ejemplo a seguir como persona y empresario, y el que ahora se atreve a hacer propuestas con relación a las medidas que ha adoptado el Gobierno, y concretamente con relación a la “rebaja” de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Llegó a decir que la reducción de 600 millones, no era suficiente, ahora resulta que es de 800, y que él proponía, junto a CEPYME, que se rebajasen 2500 millones de euros en la AOD. Ahora, minusvalora la solidaridad con los más pobres e indica que con las remesas que mandan los inmigrantes a sus países “podría ser suficiente”. Ése es Díaz Ferran.
( Publicado el 25 de mayo de 2010 en este blog. Hoy lo volvemos a compartir ante la noticia de su detención)
Es el mismo que después de tener varias empresas con impagos de las cotizaciones a la Seguridad Social de trabajadores, alcanzando una deuda en ese concepto de 16 millones de euros, el que se permite el lujo de proponer rebajas para los empresarios y el que se tuvo que oír: “¿Y tú por qué pides rebaja en las cotizaciones de la Seguridad Social si no las pagas? Es el hombre que dejó a más de 6.000 pasajeros, fundamentalmente inmigrantes, en fechas navideñas varados en los aeropuertos, y a continuación dijo: “Yo no hubiera elegido Air Comet para volar a ningún sitio”. El que le debe a los trabajadores de viajes Marsans, ya no se sabe ni cuántas nóminas,… vamos, el ejemplo a seguir como persona y empresario, y el que ahora se atreve a hacer propuestas con relación a las medidas que ha adoptado el Gobierno, y concretamente con relación a la “rebaja” de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Llegó a decir que la reducción de 600 millones, no era suficiente, ahora resulta que es de 800, y que él proponía, junto a CEPYME, que se rebajasen 2500 millones de euros en la AOD. Ahora, minusvalora la solidaridad con los más pobres e indica que con las remesas que mandan los inmigrantes a sus países “podría ser suficiente”. Ése es Díaz Ferran.
( Publicado el 25 de mayo de 2010 en este blog. Hoy lo volvemos a compartir ante la noticia de su detención)
lunes, 24 de mayo de 2010
viernes, 11 de diciembre de 2009
Fernando Pérez Valle PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN ARAGONESA DE SOLIDARIDAD : "Nuestra presencia en las instituciones ha mejorado"
05/12/2009 MARIO GRACIA
--La Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS) cumple quince años. ¿Cómo lo van a celebrar?
--Con un libro conmemorativo que dará voz a todos los que han hecho posible el trabajo solidario conjunto a través de nuestra federación, desde su nacimiento hasta nuestros días. Se presentará el próximo día 11 en el centro Laín Entralgo, en el marco de un acto festivo con muchas sorpresas. Ahí estarán también las instituciones que nos han ido apoyando.
--¿Qué enseñanzas sacan de todo este tiempo?
--El camino ha sido largo y, por tanto, el aprendizaje también. Cuando nació la FAS, el ámbito de la cooperación al desarrollo todavía no estaba regulado. En nuestros orígenes había mucha preocupación por regularlo de forma pública y transparente, entendiéndolo como una expresión más de la solidaridad aragonesa. En ese sentido, hubo muchas aportaciones por parte de los que entonces eran miembros de la FAS. Nuestra forma de trabajar no ha cambiado en el fondo pero sí en la forma. Ahora, las organizaciones tienen una mayor especialización técnica que también se ha trasladado a la FAS.
--En estos años, ¿cómo ha cambiado la percepción que la sociedad aragonesa tiene sobre la cooperación al desarrollo?
--Ha habido avances pero no los suficientes. Los históricos de la FAS siempre nos cuentan que cuando hicieron la propuesta para su creación, los trataban de locos. Ahora, la valoración las oenegés por parte de la sociedad es muy buena, pero seguimos con cierto sentimiento de soledad.Cuando reivindicamos el 0,7% en alguna ocasión nos hemos oído, y con mucha razón, que los políticos no acaban de cumplir porque no sienten que la reivindicación venga de la sociedad en su conjunto y, por lo tanto, parecería que es una lucha unilateral de las oenegés, aunque estas estén compuestas por ciudadanos y ciudadanas.
La FAS ha estado muy preocupada en transmitir que los objetivos de las oenegés aragonesas son comunes y compartidos: la erradicación de la pobreza desde la sociedad aragonesa, algo que no se puede hacer sin el apoyo de esta. En ese sentido, ha sido muy importante el trabajo de sensibilización realizado para formar una conciencia ciudadana.
--¿Y cómo ha cambiado su relación con las instituciones?
--En los primeros momentos, en las instituciones aragonesas no se había hablado todavía de estos asuntos. Hoy se puede decir que la FAS es un interlocutor válido para representar los intereses de las organizaciones federadas y, por lo tanto, de las personas con las que cooperamos en los países del sur. Hasta hace bien poquito, no había ningún convenio de colaboración con ellas. Hoy en día tenemos tanto con el Gobierno de Aragón, como con el Ayuntamiento de Zaragoza, comparecemos en las Cortes para seguir reivindicando el 0,7%, hemos conseguido firmar el pacto contra la pobreza en el ayuntamiento... Nuestra presencia en las instituciones ha mejorado mucho aunque sintamos el estancamiento, sobre todo presupuestario.
--En estos quince años, ¿qué avances globales se han producido en el desarrollo humano?
--Yo, en ese sentido, soy muy crítico e incluso se podría decir que pesimista. No ha habido los avances suficientes porque los gobiernos del mundo enriquecido nunca se han tomado en serio este tema. El cumplimiento de los Objetivos del Milenio está en entredicho y desde el ámbito de la solidaridad no se puede solucionar todo. Hay cuestiones estructurales que hacen que no se pueda avanzar lo que se debería.
--¿Ha habido algún retroceso?
--Que más de 4.000 niños mueran cada día por no tener acceso a agua potable o saneamiento, por citar un dato, es un retroceso continuo. El no asumir los compromisos que los propios gobiernos crearon a través de la Declaración del Milenio, también.
--¿Son los mismos criterios ahora que hace quince años a la hora de planificar un proyecto?
--No, los proyectos ahora cuentan con claves de género y de impacto ambiental que hace quince años o no se les daba importancia o, simplemente, no existían.
--¿Qué retos tiene por delante la cooperación aragonesa?
--La calendarización de las aportaciones públicas hacia el soñado 0,7% del presupuesto de las administraciones y que la sociedad conozca las causas de la pobreza y luche por erradicarla, que se asuma que esto es una cuestión de justicia social.
--Sueñe... ¿en qué punto esperan estar en otros quince años?
--Nos gustaría que nuestra existencia no fuese necesaria porque el mundo sea justo, los Derechos Humanos se cumplan y los niños de África no mueran por una simple diarrea. Pero para eso hay que cambiar el orden mundial y la relación inversa por la que el 80% de la población vive con el 20% de los recursos mientras que el 20% consume el 80%.
--La Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS) cumple quince años. ¿Cómo lo van a celebrar?
--Con un libro conmemorativo que dará voz a todos los que han hecho posible el trabajo solidario conjunto a través de nuestra federación, desde su nacimiento hasta nuestros días. Se presentará el próximo día 11 en el centro Laín Entralgo, en el marco de un acto festivo con muchas sorpresas. Ahí estarán también las instituciones que nos han ido apoyando.
--¿Qué enseñanzas sacan de todo este tiempo?
--El camino ha sido largo y, por tanto, el aprendizaje también. Cuando nació la FAS, el ámbito de la cooperación al desarrollo todavía no estaba regulado. En nuestros orígenes había mucha preocupación por regularlo de forma pública y transparente, entendiéndolo como una expresión más de la solidaridad aragonesa. En ese sentido, hubo muchas aportaciones por parte de los que entonces eran miembros de la FAS. Nuestra forma de trabajar no ha cambiado en el fondo pero sí en la forma. Ahora, las organizaciones tienen una mayor especialización técnica que también se ha trasladado a la FAS.
--En estos años, ¿cómo ha cambiado la percepción que la sociedad aragonesa tiene sobre la cooperación al desarrollo?
--Ha habido avances pero no los suficientes. Los históricos de la FAS siempre nos cuentan que cuando hicieron la propuesta para su creación, los trataban de locos. Ahora, la valoración las oenegés por parte de la sociedad es muy buena, pero seguimos con cierto sentimiento de soledad.Cuando reivindicamos el 0,7% en alguna ocasión nos hemos oído, y con mucha razón, que los políticos no acaban de cumplir porque no sienten que la reivindicación venga de la sociedad en su conjunto y, por lo tanto, parecería que es una lucha unilateral de las oenegés, aunque estas estén compuestas por ciudadanos y ciudadanas.
La FAS ha estado muy preocupada en transmitir que los objetivos de las oenegés aragonesas son comunes y compartidos: la erradicación de la pobreza desde la sociedad aragonesa, algo que no se puede hacer sin el apoyo de esta. En ese sentido, ha sido muy importante el trabajo de sensibilización realizado para formar una conciencia ciudadana.
--¿Y cómo ha cambiado su relación con las instituciones?
--En los primeros momentos, en las instituciones aragonesas no se había hablado todavía de estos asuntos. Hoy se puede decir que la FAS es un interlocutor válido para representar los intereses de las organizaciones federadas y, por lo tanto, de las personas con las que cooperamos en los países del sur. Hasta hace bien poquito, no había ningún convenio de colaboración con ellas. Hoy en día tenemos tanto con el Gobierno de Aragón, como con el Ayuntamiento de Zaragoza, comparecemos en las Cortes para seguir reivindicando el 0,7%, hemos conseguido firmar el pacto contra la pobreza en el ayuntamiento... Nuestra presencia en las instituciones ha mejorado mucho aunque sintamos el estancamiento, sobre todo presupuestario.
--En estos quince años, ¿qué avances globales se han producido en el desarrollo humano?
--Yo, en ese sentido, soy muy crítico e incluso se podría decir que pesimista. No ha habido los avances suficientes porque los gobiernos del mundo enriquecido nunca se han tomado en serio este tema. El cumplimiento de los Objetivos del Milenio está en entredicho y desde el ámbito de la solidaridad no se puede solucionar todo. Hay cuestiones estructurales que hacen que no se pueda avanzar lo que se debería.
--¿Ha habido algún retroceso?
--Que más de 4.000 niños mueran cada día por no tener acceso a agua potable o saneamiento, por citar un dato, es un retroceso continuo. El no asumir los compromisos que los propios gobiernos crearon a través de la Declaración del Milenio, también.
--¿Son los mismos criterios ahora que hace quince años a la hora de planificar un proyecto?
--No, los proyectos ahora cuentan con claves de género y de impacto ambiental que hace quince años o no se les daba importancia o, simplemente, no existían.
--¿Qué retos tiene por delante la cooperación aragonesa?
--La calendarización de las aportaciones públicas hacia el soñado 0,7% del presupuesto de las administraciones y que la sociedad conozca las causas de la pobreza y luche por erradicarla, que se asuma que esto es una cuestión de justicia social.
--Sueñe... ¿en qué punto esperan estar en otros quince años?
--Nos gustaría que nuestra existencia no fuese necesaria porque el mundo sea justo, los Derechos Humanos se cumplan y los niños de África no mueran por una simple diarrea. Pero para eso hay que cambiar el orden mundial y la relación inversa por la que el 80% de la población vive con el 20% de los recursos mientras que el 20% consume el 80%.
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